Ni vida ni muerte
Insomnio que no deja vivir
pero no mata.
Abismos sin cerrojos.
Vacíos que se llenan de nostalgias
como si la vida estuviese ahí encerrada
deseando reanimarla, despertarla
de ése letargo aniquilador
del que somos conscientes.
Ni vida ni muerte.
Desazón constante que atrapa.
Adormece.
Cansa, agota. Desanima. Harta...
Trasmitiendo sin querer
ésa no-vida y no-muerte
a quienes de nos dependen
sin dejarlos vivir plenamente.
Desafíos. Desengaños. Tristezas.
Ni vida ni muerte.
Una espiral ahorcante
donde la voluntad enferma
desafinando cualquier amago.
Evitando ese insomnio
dormimos a horas inciertas...
Y así dormita la vida
mientras la muerte despierta.
...
Nieves Merino Guerra
09-11-14
.
Comentários
Belíssimos versos Nieves. Parabéns e todos os meus aplausos.
Obrigada, Edith.
Beijos