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Te llamaba...
No era un sueño, poeta
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En mis entrañas de corales y arena blanca
los bramidos de mis olas bifurcaban las rocas
intentando llegar hasta ti y mecerte con ellas.
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Pero no como llegó a mi lecho amoroso
desolada y triste nuestra Alfonsina.
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Desesperada, deseabas cantar al amor
dulcemente,
entre las ondas de mis abrazos.
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Quiero regalarte
horizontes de sueños.
Mil paraísos desconocidos
que esperan ser bendecidos con tu caminar
en todas las playas donde reposan mis aguas.
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Llenar de plenitud eterna tu alma exquisita
para que narres toda mi vasta inmensidad
a quienes encuentres en tu andar por la Tierra.
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Era yo.
Tú escuchabas observando silenciosa,
aspirando el perfume de la vida que existe
nacida en mí desde el génesis que aún persiste
derramando en el mundo constante esperanza.
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Con cariño:
LA MAR.
Nieves María Merino Guerra
29 marzo 2012
Gran Canaria - España
Comentários
Maravilhosos versos querida Nieves, ah os sonhos que aportam na porta dos olhos e que fazem sonhar a alma. Belo!
Muitissimo obrigada de novo, minha santa e boa Edith, meiga amada.
Beijos, linda.